Como profesional lo primero sería proteger la vida y seguridad de la persona. En la atención pre-hospitalaria la sacaría del contacto con el químico, le daría primeros auxilios básicos como lavar con abundante agua la zona afectada y retirarle la ropa contaminada, además de tranquilizarla y darle apoyo emocional. En la atención intrahospitalaria se continúa con la valoración médica de las quemaduras, se controla el dolor y se brinda acompañamiento psicológico, además de proteger su identidad y activar las rutas legales para garantizar su seguridad y justicia.