es crucial para proteger al personal, los pacientes y el medio ambiente de los riesgos asociados a los agentes químicos, previniendo accidentes y enfermedades profesionales al garantizar la manipulación segura de sustancias como desinfectantes, anestésicos y citostáticos. Esto se logra mediante el uso de equipo de protección personal (EPP) adecuado, como guantes, gafas y respiradores, y la implementación de protocolos de seguridad rigurosos para el etiquetado, almacenamiento, uso y eliminación de químicos.