-
. Promover el trato digno y respetuoso: Asegurar que todas las personas involucradas en el cuidado (familiares, cuidadores formales e informales) traten al adulto mayor con respeto, evitando actitudes paternalistas, infantilizantes o despectivas.
2. Fomentar la participación activa del adulto mayor: Incluir al adulto mayor en la toma de decisiones sobre su salud, alimentación, actividades diarias y entorno, respetando su autonomía y preferencias.
3. Capacitar a los cuidadores: Brindar formación sobre derechos humanos, envejecimiento digno, manejo adecuado de enfermedades crónicas y prevención del maltrato, promoviendo una atención centrada en la persona.
4. Evitar prácticas discriminatorias: No restringir el acceso del adulto mayor a servicios, alimentos, espacios o actividades por su edad, estado funcional o condiciones de salud.
5. Garantizar condiciones de vida adecuadas: Asegurar que el entorno físico sea seguro, accesible y adaptado a sus necesidades, y que se cuente con los recursos necesarios para su bienestar físico, emocional y social.
6. Prevenir el abandono y aislamiento: Promover la integración social y familiar del adulto mayor, evitando su exclusión de actividades cotidianas y comunitarias.
7. Supervisar y denunciar situaciones de maltrato: Establecer mecanismos de vigilancia, apoyo psicosocial y rutas de denuncia en caso de abuso, negligencia o violación de derechos.
