Desde mi rol como Auxiliar de Enfermería, considero que la protección y garantía de los derechos de la población víctima de ataques con agentes químicos se fundamenta en un cuidado humanizado, oportuno y estrictamente confidencial.En la atención pre-hospitalaria, la protección se enfoca en salvaguardar la vida y la dignidad en la escena. Esto implica iniciar de inmediato el lavado profuso con agua corriente para limitar la profundidad del daño tisular, protegiendo al mismo tiempo la intimidad del paciente de las miradas de terceros y espectadores para evitar la estigmatización inicial.En el ámbito intrahospitalario, mi labor se centra en asegurar un entorno seguro y libre de revictimización. Esto lo garantizo a través de:Garantía de privacidad: Acompañando al paciente en un cubículo aislado durante la monitorización y los procedimientos de enfermería, asegurando que su cuerpo y su proceso no queden expuestos.Custodia de la información: Manteniendo estricta confidencialidad en el manejo de la historia clínica, evitando comentarios de pasillo y respetando el derecho a la intimidad médica.Apoyo en el protocolo forense: Colaborando de forma rigurosa en la recolección, embalaje y preservación de las prendas o elementos físicos (cadena de custodia) sin interrogar o juzgar al paciente, permitiendo que reciba una atención técnica impecable mientras se protege su derecho al acceso a la justicia.